Mercado de Campos

Se le presenta al inversor la oportunidad ÚNICA de hacer una inversión excepcional con la compra de un campo, inversión con la que, además del “encanto” que rodea a la misma, en poco tiempo tendrá la posibilidad de doblar el capital invertido en dólares. Triunfó Macri en las elecciones devolviendo al país a la razonabilidad luego de doce años en que fuímos sometidos y vejados por un gobierno corrupto y desquiciado que enloqueció del todo a partir de que el campo le ganó la pulseada con la Resolución 125 en el 2008. Entonces juró ponerlo de rodillas aún a costa de los intereses de la nación, haciendo de allí en adelante cualquier desaguisado para lograrlo. La confiscación de los intereses de los productores, además de con las retenciones y el cepo, se completó con los ROE´s de todos los colores, el desdoblamiento cambiario, la insoportable presión fiscal, la no devolución del IVA, la imposibilidad de aplicar el ajuste por inflación a los balances y demás cosas propias de un estado totalitario.

Fueron tantas las trampas, trabas y los impedimentos para evitar el desarrollo de la actividad, que desde que asumió Cristina Kirchner en el 2007 los precios de la tierra disminuyeron entre un 20 % y un 30 % en relación a los valores de ese entonces (ocho años) por tener los inversores nacionales un manifiesto desinterés en invertir en una actividad tan castigada por su propio gobierno. En cuanto a los extranjeros, los legisladores del FPV y de la izquierda impregnados de zurdo resentimiento, lograron promulgar la Ley de Extranjerización de la Tierra lo que cerró el combo perfecto para intentar doblarle el brazo a la gente de campo. Esa Ley y todas las “lindezas” descriptas anteriormente, sin duda serán dejadas sin efecto por este gobierno que asume el 10 de diciembre. Casi con seguridad esto hará que el precio de la tierra, obligadamente deprimido desde hace tanto tiempo, EXPLOTE en nuestro país hasta niveles impensables, como mínimo hasta equipararse con los de nuestros vecinos más un plus debido a la calidad superior de las nuestras.

ANÉCDOTA

Con la intención de que podamos evaluar el trato que se le daba al campo durante la lamentable década kirchnerista, y la influencia del mismo entre nuestros vecinos, vale la pena contar una anécdota que relataba el Ing. Héctor Huergo en su columna del diario Clarín.

Dice Huergo:

  • “Es interesante reproducir unas líneas que nos envió esta semana el lector Carlos Chiavarini, un Ingeniero Agrónomo que trabaja para una empresa de certificación de calidad de soja”:

Dice Chiavarini:

  • “La anécdota me ocurrió el pasado martes 16 de diciembre de 2014, a la noche, en Katueté, un pueblito ignoto del interior del Paraguay. Estaba sentado en la baranda del restaurant del hotel esperando que sea la hora de comer, cuando veo acercarse hacia la barra a una persona con la camiseta alternativa de nuestro “archirrival” Rosario Central (soy rosarino y leproso). Asombrado, escucho de una mesa cercana a otra persona con una queja jocosa porque esta persona llevaba puesta esa camiseta. A los minutos los tres estábamos cenando juntos. El de Central es un técnico de seguridad e higiene de Noble Agri, quien estaba auditando plantas de la firma en esa zona del Paraguay, el que se quejó, profesor universitario de maquinaria agrícola, dando capacitaciones de cosechadoras y pulverizadoras para representantes y clientes de John Deere, el que suscribe, auditando producción de soja sustentable. Es decir que tres tipos de una misma ciudad argentina, nos encontramos en un pueblito de un país vecino difícil de encontrar en el mapa, haciendo tres cosas distintas, todos unidos por las colateralidades que generan los clusters, en nuestro caso, el de la soja. ¿Les interesará esto a nuestros “grandes dirigentes”?. No lo creo, tampoco que les importe, desgraciadamente. Aun así, este fin de año levantaré mi copa y con orgullo diré ¡Viva la República de la soja!”.

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